La importancia de lo que eliges

La importancia de lo que eliges

Una de los momentos más complicados de la vida se da día tras día. Casi en cada momento. A veces de manera más explícita, otras menos visible pero con mayor importancia. Hablo de elegir. Tomar decisiones y dejar atrás toda una linea temporal que ya no vivirás. Seguir un camino siendo consciente de que es imposible seguir dos, o al menos muy difícil hacerlo durante largo tiempo. 

La dicotomía de la elección se da constantemente, desde que nos levantamos hasta que nos acosamos. Algunas decisiones parecen fáciles, pero revisten importancia como todas. Elegir es desayunar fruta en vez de “cereales fitness” o beber agua en lugar de coca-cola. Es comprar zapatos por capricho, con conciencia, o por necesidad. Cada acción tiene su significado, y va dando forma a la vida. Entra vibrante pero es agridulce. Eso cuando no es completamente agria… 

Mas bien parece que elegir sea un juego de perder-perder, en el que solo hay un resultado posible y es la muerte. Es un juego continuo, sin fin, con victorias pírricas y una derrota apabullante. Aunque quizá la victoria pueda ser dulce, si al final se da por decisión propia. En cualquier caso, esos pequeños éxitos que vamos consiguiendo no solo lo son para nosotros mismos. Lo son para toda la sociedad. 

La decisión de dejar de comer carne, bien sea solo por unos meses, o para toda la vida, cambia a la propia persona. Para bien o para mal, la cambia, así como el mundo que le rodea. La decisión de votar en las elecciones europeas puede hacer que el planeta derive al desastre, o que pueda mantenerse a flote. Pero es que estás decisiones están presentes hasta en lo más insignificante

Aunque también está la otra cara de la moneda. No poder elegir. La elección como privilegio. Y es que lo es. Privilegio de los ricos, a veces, de los que más tienen. De quien tiene amistades o contactos. De quien ha elegido correctamente en anteriores ocasiones (¿qué es una elección correcta?). En la sociedad encontramos poderosos privilegios, y este es uno de ellos. ¿Pudiste elegir ir a la universidad? Valóralo. Valora a quien te permitió elegir. Haz todo lo que puedas para que otros también sean capaces. ¿Pudiste elegir estudiar inglés? ¿Clases de cocina? ¿Dedicar tú tarde a descansar en vez de trabajar unas horas extras para pagar las facturas? Cómo cambia nuestro futuro con las decisiones que ya vienen tomadas… Aquellas en las que no hemos escogido nada. 

Conciénciate de la importancia de lo que eliges. Recuerda lo que no eliges. 

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