Métodos de estudio del buen medicino

Métodos de estudio del buen medicino

Buenos días a todo el mundo. Estamos en vacaciones de Semana Santa (al menos en Castilla y León seguimos en ellas, a veces parece que vamos al revés) y eso significa que ha llegado el punto de inflexión en el semestre. Estas vacaciones han sido para mí, históricamente, donde he empezado a poner los codos y revolverme el pelo para estudiar. O al menos es así desde mi segundo año, cuando aprendí que había que empezar a aprovechar estas horas libres que tenemos (tras unos sendos suspensos en junio mi primer curso).

Pero el uso que le doy a la Semana Santa no es el tema sobre el que quería escribir hoy. Hoy vengo a hacer una recopilación personal de las técnicas de estudio que uso, así como la mecánica que sigo al ponerme en la mesa de estudio. No es tanto lo que me ha funcionado al estudiar, que también, sino más bien lo que me ha resultado cómodo y excitante a la hora de ponerme a estudiar.

Es decir, es posible que haya mil maneras diferentes de afrontar una asignatura, y muchas de ellas fantásticas. Y seguro que muchas de ellas mejores que la mía. En cierto sentido esta reflexión que estoy a punto de hacer también me servirá para darme cuenta de cómo puedo mejorar mi estudio, así que no descarto dejar escritas anotaciones de lo que vea que debería cambiar. Y también estoy abierto a recibir sugerencias y comentarios sobre como lo hacen otras personas. Si bien es cierto que salir del círculo de confianza es difícil… Hay que hacerlo para mejorar ¡y esta puede ser la oportunidad!

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Primer paso: apuntes y subrayado


Todo tiene un comienzo, y en mi caso es el subrayado. Ya sea a mis propios apuntes o a los que compro (en la Universidad de Salamanca tenemos la “suerte” de que de casi todas las asignaturas de Medicina se venden varias recopilaciones de apuntes en las fotocopiadoras de la zona. No, no tenemos comisión de apuntes al uso).  Las hojas acaban siendo un arco iris.

En el caso de los apuntes comprados los voy subrayando directamente cuando atiendo en la clase correspondiente, lo cual me sirve para ir adelantando trabajo. En ocasiones los subrayo antes de asistir a la lección magistral. Sobre todo si sé que el profesor va a ir rápido. Pero no es lo habitual. En cierto sentido es mucho más ágil subrayar en tu escritorio sin pasar por clase, pero de esa manera se pierden las anotaciones y correcciones que todo buen apunte que se precie debe tener.

En fin, para que engañarnos, a veces los apuntes están mal, o faltan cosas, o las guías han cambiado, o el profesor dice que el párrafo de las malformaciones nasales congénitas lo va a preguntar… Y para estar al tanto de todo eso hay que estar en clase. Así que asistir cumple una doble función; subrayo los apuntes a la vez que los voy tuneando y refinando a mi gusto. Esto es en cuanto a los apuntes que hay a la venta.

En cuanto a los apuntes que hago yo hay que tener un par de consideraciones en cuenta. La primera es que las asignaturas en las que elaboro apuntes propios tienen que cumplir lo siguiente:

  1. Ser relativamente fáciles de seguir,
  2. Que me interesen mucho o sean mis preferidas
  3. Que pueda tomar apuntes con tranquilidad.

Esto es, no me resulta útil hacer apuntes en una asignatura en la que el profesor va tan rápido que tengo que dejar espacios cada poco para rellenarlos en otro momento -porque sí, los apuntes que hago en clase tienen que tener calidad como para ser definitivos, en este sentido no me gusta hacer doble trabajo y pasar los apuntes “a limpio”. Por el contrario, si el temario me parece interesante me voy a motivar más para hacer unos buenos apuntes.

Además, la segunda consideración es que tengo que subrayar si o si los apuntes en la biblioteca o en el escritorio. No es un problema, y puede ser la base para hacer una primera lectura y pasada por los apuntes. Y en este caso es diferente debido a que son apuntes a mano (antiguamente los hacía con el Word, pero me di cuenta que hacerlos a mano me relajaba y concentraba en la clase; estar con el ordenador me distraía).

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A la izquierda mis apuntes de Pediatría hechos a mano, a la derecha unos apuntes comprados de Cardiología. Se puede observar parte del esquema de colores que utilizo al subrayar

El subrayado lo baso en esquemas de colores. Para el subrayado de apuntes a máquina uso distintos colores. Naranja para títulos, rosa, azul y carmesí para subtítulos y conceptos importantes, verde para los puntos menos relevantes y amarillo para recuadros y esquemas. En los apuntes a mano, por alguna razón incomprensible incluso para mí, utilizo rotuladores de punta fina. Naranja para títulos y subtítulos, morado para conceptos importantes, rojo para conceptos clave y (¡oh, sorpresa!) verde para las partes más simples. Soy consciente de que las academias MIR, al menos sé de una, recomiendan seguir un esquema de colores del tipo azul-diagnóstico, verde-pronóstico, amarillo-tratamiento, etc. Asociar conceptos a los colores puede ser muy útil, pero mi experiencia me ha dicho que:

  1. No hay colores suficientes para todas las categorías
  2. Es más fácil abarcar todo con el método más abierto que uso

No obstante creo que debería probar con una optativa o con una asignatura pequeña este método. Quizá me sorprenda.

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Las mejores armas del estudiantado

El color de los apuntes me sirve para fijar conceptos. Cuando memorizo y cuando recuerdo lo hago a través de los colores y a través de la foto que se crea en mi mente de cada página. Y una vez tengo eso, empiezo a hacer relaciones entre las diferentes patologías, entre los diferentes temas.

Esquematizar para retener


Una vez tengo los apuntes subrayados es el turno de los esquemas. Todas mis asignaturas pasan por lo que yo llamo el barrido esquemático. En verdad me acabo de inventar el nombre. Pero sintetiza muy bien la mecánica. Uno a uno, hago un esquema con los títulos más básicos de cada tema. Esto resulta realmente útil cuando comienzo a estudiarlos; antes de abrir los apuntes de un tema leo el esquema. Cuando lo tengo claro, voy a las hojas. En cierto sentido, abrir la mente al esquema te permite captar mejor, posteriormente, la información de los apuntes. Según lo que tengo entendido, es una cuestión de dicotomía entre pensamiento difuso y pensamiento localizado. Cuando fomentas el primero y después trabajas el segundo estas permitiendo que tu mente haga conexiones inconscientes, de modo que el estudio es más provechoso. Esto está mucho más detallado en el libro “A Mind for Numbers.

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Los esquemas simples que suelo hacer. Como se puede ver, mi letra no es la mejor. Pero empieza a hacer honor a la letra de quien trabajará en un hospital…

Según el tiempo libre que me deje la vida (porque estudiar Medicina no debe ocupar nunca el 100%) empiezo con lecturas rápidas y por encima de las asignaturas. Tienen un objetivo claro; refrescar la mente e ir adaptándola al estudio intenso que llegará, y que siempre llega.

Codos en la mesa


En cuanto al estudio serio funciono de la siguiente manera: atril en mesa con los esquemas y apuntes cerca de mí. Sesiones de varias horas, a ser posible más de una hora y media, es lo que más aprovecho. Si estudio menos tiempo, a pesar de que puedo concentrarme, me frustro pues consigo objetivos muy lentamente. Es cierto que es importante ponerse objetivos pequeños para alegrarse cuando lo consigues (y esto es importante al iniciar una mañana o una tarde de estudio, para alegrarse cuando la has acabado) pero eso no significa que no sea más útil aprovecharlo en largas sesiones, al menos para mí.

También he leído en el blog de Almudena Trinidad, Domina la Medicina, que pastillas de 25 minutos de estudio son el mínimo necesario para concentrarse. En cualquier caso, yo suelo hacer sesiones largas, con descanso a la mitad de la misma o, si es muy extensa, cada dos horas máximo. Café, hablar con los amigos, descansar y refrescar la mente y vuelta al ruedo. Preferiblemente sin café, aunque no siempre es posible, y desde luego siempre sin bebidas energéticas (tengo malas experiencias, o quizá mejor dicho torturas, con ellas).

La metodología una vez que estoy sentado es simple. Repaso al esquema, lectura de una página y memorización. Siguiente página, lectura y memorización. En ese momento repaso en mi mente las dos primeras páginas. Así paso a la tercera, la leo y la memorizo. Y repaso las tres en mi mente. Cuando llego al final de un tema hago un repaso completo. De este modo es como ir limpiando un ventanal, de arriba a abajo con varias pasadas.

FlashCards


A veces interrumpo el estudio para hacer flashcards. Esto son tarjetas de estudio muy simples, con un gancho por un lado y una respuesta por el otro. La idea es leer el gancho y saber a qué se refiere. Programar el estudio de estas tarjetas me permite recordar los conocimientos adquiridos, mantenerlos frescos en mi memoria.

Un ejemplo: Definir crecimiento intrauterino retrasado severo – Crecimiento por debajo del percentil 3, con desarrollo anormal y con alteraciones en el doppler. A lo largo del estudio voy creando un mazo de tarjetas de cada asignatura.

En realidad lo que hago es usar una aplicación llamada Anki, muy simple, que me permite crearlas y programar el estudio de las mismas. Yo mismo voy diciendo al programa la dificultad de las tarjetas, si acierto o no, y según mi ratio de acierto y los parámetros que he fijado me va repitiendo las tarjetas. He hecho un artículo completo al respecto ya que es muy difícil resumir todo lo que Anki ofrece en unas pocas lineas. Tambíen puedes encontrar más información sobre Anki en otros blogs.

Es importante decir que estas tarjetas las hago en el estudio, quizá en pequeños descansos que me tomo, o cuando estoy desconcentrado. Pero el estudio de las mismas se puede hacer en cualquier momento (y más teniendo las flashcards en el móvil, a mano siempre). Puedes estudiarlas cuando te aburres, cuando vas a tuitear, mientras descansas, mientras esperas al autobús, mientras llega el profesor de la siguiente asignatura… Sirve para ocupar muchos espacios muertos de manera provechosa.

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Así es como se ve el estudio de una asignatura en AnkiDroid, la versión para móviles.

Detalles finales; exámenes antiguos y motivación


Según se acerca la época de exámenes, y una vez se ha hecho la recopilación masiva de preguntas de test de años anteriores, comienzo a introducir también este tipo de actividades en mi estudio. La última semana hago repasos completos de la asignatura y también de todas las flashcards que haya fabricado hasta entonces. Es en ese momento cuando empiezo a hacer preguntas de test, a corregir mis errores, a repetir y repetir las que tengo.

Solo me falta añadir dos detalles. En mi escritorio habitual tengo pegado en la pared, justo delante de mis ojos, frases motivadoras sobre lo que quiero conseguir. Frases que me recuerdan lo que puedo hacer y lo capaz que soy. Si, cuando me siento triste o deprimido, o pienso que no puedo más, levanto los ojos y las leo… sonrío. Una sonrisa da muchas fuerzas para seguir con el estudio.

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Y el resultado de todo esto es… que soy feliz. Soy feliz estudiando y no me agobio. Sonrío y afronto los exámenes de la mejor manera posible, lo que no quita que tenga momentos peores y momentos mejores. Sin embargo en el fondo lo importante es disfrutar; disfrutar sabiendo que estudias lo que te gusta y disfrutar sabiendo que te gusta estudiar.

Me encanta conocer nuevas técnicas de estudio, así como todos los medios que se usan para apoyar y facilitar los repasos. Sed perfectamente libres de dejarlos en los comentarios :).

¡Nos leemos! “

Javier de Sande Inyesto

P.D.: La imagen destacada en esta ocasión es de un servidor en Las Arribes del Duero. Estoy mirando Portugal desde la orilla española.

3 comentarios

  1. Hola!! Creo que es la primera vez que leo algo de tu blog, y me ha gustado! Es guay saber cómo estudian otros y poder aprender alguna cosilla para mejorar el método propio, o para aprender qué no hacer. Tengo que animarme a escribir yo algo del estilo, y aportar mi granito de arena. Un saludo desde la UAM!

    • Desde luego! Animate! Conocer como lo hacen los demás, como estudian los demás, es una buena manera de aprender. Rápida y eficaz. Así que si algún día nos cuentas como te enfrentas tu a los exámenes ahí estaré leyendo.

      Me alegra que te haya gustado. Gracias!!!

  2. […] unos meses hablaba en el blog sobre las técnicas de estudio que uso en época de exámenes. Voy cambiando y retocando el método para adaptarlo a las necesidades de cada semestre y a lo que […]

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